Athenea y Linda Caicedo durante el empate 1-1 del Real Madrid frente al Paris FC el 11 de noviembre de 2025.Talento y velocidad en una noche europea ⚽✨ Athenea y Caicedo dejaron su huella frente al Paris FC.

El Real Madrid y el Paris FC empataron 1-1 con un penal de Azzaro antes del descanso y un gol de Weir en la última jugada.

El Real Madrid volvió a demostrar por qué está llamada a ser una de las referencias mundiales del fútbol femenino, aunque el empate frente las francesas en la tercera jornada de la Women’s
Champions League dejó dudas tácticas sobre el césped del Alfredo Di Stéfano.

Las jugadores de Pau Quesada asumieron el papel que se les presupone. Con un 61% de posesión, el Real Madrid dominó y se instaló muchas veces en campo rival. No obstante, volvió a demostrar una de las dificultades de ese Real Madrid: el desafío de transformar la superioridad territorial en ventaja real.

Hubo ritmo, intensidad, intención y talento, especialmente gracias a las conducciones de balón de Linda Caicedo, como lo hace muy bien desde el inicio de la temporada. Sin embargo, a las merengues les costó encontrar precisión en los últimos metros decisivos.

Frente a ese dominio, el Paris FC se mostró feroz defensivamente al demostrar carácter y ganas.
Lejos de limitarse a resistir, el conjunto francés exigió mucho rigor defensivo para contrarrestar las tentativas del Real Madrid. A lo largo del encuentro, el equipo francés recibió 23 disparos contra 7 para el español. Gracias a una sobresaliente actuación de la portera y exmadridista Chavas (5 paradas), las francesas defendieron en bloque lo que impidió al Madrid concretizar sus ocasiones.

Con esa perspectiva, el Paris FC intentó luchar contra un Real Madrid peligroso desde el primer tiempo. Tras intentos de Redondo, Dabritz y Caicedo y una buena practica del futbol ante la detensa solida del conjunto parisino, el Paris FC abrió el marcador. Las francesas concedieron un penal por una falta de Angeldal sobre Scott, lo que frustró el insistente ataque de la primera parte del partido.

Después del descanso, la dinámica no cambió mucho por parte del Real. Las del Madrid siguieron intentando frente a los tres palos del Paris FC, pero las parisinas aumentaron la intensidad, con un bloque defensivo aún más compacto para contrarrestar la presión impuesta por las merengues que buscaban a toda costa marcar abrir su marcador.

Las del Real Madrid no lograban encontrar el fonde de la red hasta que llegó Weir en el minuto 90+8 capturando un balón suelto en el área. La que siempre suele aparecer en los momentos más decisivos de su equipo.

Si el gol del Caroline Weir in extremis evitó sufrir una primera derrota esta temporada en Liga de los Campeones y confirmó el carácter luchador del equipo, y propio del Real Madrid, que nunca se rinde hasta el final, el partido en sí mismo no reflejó la euforia del esfuerzo final. A ese Real Madrid de Pau Quesada le faltó mayor determinación e impacto a la hora de romper barreras.

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