El conjunto de Sergio Scariolo resolvió el partido con un segundo cuarto imponente y amplió su ventaja en la Liga Endesa
Un líder cada vez más sólido
El Real Madrid Baloncesto dio un nuevo golpe sobre la mesa en la Liga Endesa tras superar con autoridad al Hiopos Lleida por 95-78 en el Movistar Arena. El equipo blanco firmó una actuación muy completa y volvió a demostrar que atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada, ampliando además su ventaja en el liderato gracias al tropiezo del Valencia.
El encuentro tuvo un inicio algo irregular para los de Sergio Scariolo, pero todo cambió con un segundo cuarto absolutamente demoledor que rompió por completo el partido. Ese parcial de 31-9 dejó sin respuesta al conjunto catalán y confirmó la enorme profundidad de plantilla de un Madrid que sigue creciendo incluso cuando rota piezas importantes.
Campazzo cambió el ritmo del partido
Tras unos primeros minutos de dudas, el Madrid encontró estabilidad con la entrada de Facundo Campazzo desde el banquillo. El argentino volvió a convertirse en el gran organizador del juego blanco, acelerando el ritmo ofensivo y aportando intensidad defensiva. Su impacto fue inmediato y el equipo comenzó a dominar en ambos lados de la pista.
A partir de ahí llegaron los mejores minutos madridistas. Sergio Llull aportó agresividad en las penetraciones, Procidabrilló con su energía cerca del aro y Maledon volvió a mostrarse muy fiable en ataque. El conjunto blanco enlazó varias rachas ofensivas que dejaron completamente desbordado al Lleida antes del descanso.
Almansa y Okeke aprovechan su oportunidad
Uno de los aspectos más positivos para el Madrid fue el rendimiento de varios jugadores menos habituales. Almansa, una de las grandes promesas del baloncesto español, dejó minutos de mucha personalidad, mostrando capacidad para finalizar cerca del aro y visión para asistir a sus compañeros. También destacó Okeke, muy sólido tanto en defensa como en el rebote, además de aportar puntos importantes desde el perímetro.
El partido sirvió además para dar descanso a jugadores fundamentales como Tavares, Deck o Andrés Feliz, pensando en el exigente calendario que se avecina en las próximas semanas.
Un triunfo que refuerza la candidatura blanca
Aunque el Lleida mejoró tras el descanso y maquilló parcialmente el marcador, el Real Madrid nunca perdió el control del encuentro. La diferencia construida en el segundo cuarto fue demasiado grande para un rival que apenas pudo competir durante los momentos decisivos.
Con esta victoria, el conjunto blanco suma su triunfo número 20 en Liga Endesa y se consolida como el gran favorito para terminar la fase regular en lo más alto de la clasificación. Más allá del resultado, el partido dejó una sensación clara: el Madrid tiene fondo de armario, talento joven y una estructura competitiva muy difícil de igualar en la competición.
