El Real Madrid derrota al Valencia sin mostrar su mejor fútbol (2-0) y se acerca a un punto del FC Barcelona.
El Real Madrid visitaba el césped de un Valencia al borde del descenso que atraviesa un mal momento tras la derrota copera frente al Athletic Club esta semana. La Casa Blanca aseguró su séptima victoria consecutiva en LaLiga a pesar de una enésima actuación mediocre, reflejo de un equipo que todavía no ha encontrado una continuidad colectiva.
En la primera parte, los Merengues no lograron intimidar a su rival y tuvieron que esperar el regreso del vestuario para dar un paso al frente. Ante la defensa de 5 del equipo che, el Madrid mejoró en la segunda parte y consiguió los tres puntos gracias a una jugada individual de Álvaro Carreras y otro remate de Kylian Mbappé, una vez más, en los últimos minutos.
Para el segundo partido de febrero, el Real Madrid tuvo que lidiar con la baja de cinco jugadores; Bellingham y Rodrygo están lesionados, Vinicius sancionado, y Militao y Mendy todavía no volvieron a jugar. El ex técnico del Castilla alineó a cinco canteranos: Asencio, Carreras, Gonzalo, Valverde y el joven David Jiménez que empezó como lateral derecho en vez de Carvajal o Trent. Frente a las bajas, Arbeloa tenía que componer con Tchouaméni, Camavinga y Valverde en el centro del campo, demostrando la intención de mantener un cierto orden defensivo que pronto se vio superado por la presión del Valencia.
Los de Corberán asumieron riesgos en la salida del balón desde el inicio del partido e intentaron presionar entre las líneas del Real Madrid. A los Merengues les costó imponer ritmo y control y su bloque no logró asentarse en el campo rival de de forma contundente a excepción de dos intentos blancos en el primer tiempo, de Mbappé y Jiménez, que no asustaron a Dimitrievski.
En un ambiente tenso propio al Mestalla marcado por pitos, insultos, cánticos ofensivos y agitación de pañuelos, Carreras consiguió liberar al Madrid cuando llegó al área con corazón y fe en el minuto 65, anotando su segundo gol con la camiseta de su club de formación, otra vez frente al Valencia. Desde ahí el Madrid resistió, con dificultad, cuando el Valencia de Beltrán pudo empatar en el minuto 70 con un remate al poste. Recibido en profundidad en el tiempo añadido, Brahim asistió a Mbappé para sentenciar el partido. 38° gol del francés esta temporada con el Real, en 31 partidos. No obstante, como pasa siempre esta temporada con el equipo blanco, los goles no llegan como consecuencia de una superioridad sino de una jugada individual.
El Madrid aseguró otra victoria en LaLiga, la séptima consecutiva, pero se marchó con la certeza de no haber dominado el partido. Desde hace semanas, el conjunto blanco no consigue imponerse sobre su rival dejando muestras de fragilidad. Gana porque sabe despertarse a tiempo pero da la imagen de un equipo roto, sin ideas claras para imponerse como gran de Europa.
