El conjunto azulgrana dejó prácticamente sentenciada la eliminatoria de Champions tras imponerse 2-6 en el Alfredo Di Stéfano
Un clásico que volvió a marcar diferencias
El Real Madrid femenino volvió a chocar contra la realidad de los clásicos europeos. El equipo de Pau Quesada cayó con contundencia frente al FC Barcelona en la ida de los cuartos de final de la Champions League femenina, en un partido donde el marcador reflejó la enorme eficacia azulgrana en los momentos decisivos.
El encuentro arrancó con ilusión en el Alfredo Di Stéfano. El Madrid intentó presionar arriba y aprovechar la velocidad de Naomi Feller y Linda Caicedo, pero el Barça apenas necesitó unos minutos para demostrar por qué sigue siendo el gran referente del fútbol femenino europeo. La conexión entre Patri Guijarro, Alexia Putellas y Ewa Pajor destrozó el planteamiento madridista desde el inicio.
El Barça castigó cada error blanco
La superioridad azulgrana quedó reflejada muy pronto en el marcador. Pajor abrió el camino tras una jugada colectiva de enorme calidad y, poco después, Esmee Brugts amplió la ventaja en una acción donde el Madrid volvió a mostrar dudas defensivas. Aunque Misa Rodríguez evitó un marcador todavía más amplio con varias intervenciones importantes, el conjunto blanco nunca logró sentirse cómodo sobre el césped.
El Barça manejó el partido con autoridad, moviendo el balón con calma y encontrando espacios con demasiada facilidad. El Madrid, en cambio, volvió a caer en momentos de desconexión defensiva que terminaron siendo decisivos.
Linda Caicedo sostuvo al Madrid
Dentro de un contexto complicado, la gran noticia positiva para el conjunto madridista volvió a ser Linda Caicedo. La atacante colombiana fue la futbolista más desequilibrante del equipo y consiguió recortar distancias antes del descanso tras una gran acción individual.
Ya en la segunda mitad, cuando el partido parecía completamente roto, Linda volvió a dejar un gol espectacular con un disparo a la escuadra imposible para Cata Coll. A sus apenas 18 años, la atacante sigue confirmándose como la gran referencia ofensiva del futuro blanco.
Una eliminatoria casi imposible
Pese a los intentos del Madrid por competir durante algunas fases del encuentro, el Barça nunca perdió el control real del partido. Claudia Pina, Vicky López, Graham Hansen y Alexia siguieron castigando a una defensa blanca demasiado vulnerable en las transiciones y acciones a balón parado.
El resultado deja la eliminatoria muy encarrilada para el conjunto de Pere Romeu, que viajará al Camp Nou con una ventaja enorme y con la sensación de haber vuelto a marcar distancias frente a su máximo rival nacional.
Para el Real Madrid, más allá del duro marcador, queda la sensación de que el crecimiento competitivo sigue existiendo, aunque todavía insuficiente para igualar el nivel del actual campeón europeo.
