Un gol de Palacios en el descuento dio la victoria al filial blanco (2-1) en un partido donde el Bilbao Athletic mereció mucho más
Tres puntos entre dudas y tensión
El Real Madrid Castilla logró una victoria tan importante como discutida frente al Bilbao Athletic en el Alfredo Di Stéfano. El conjunto dirigido por Julián López de Lerma rompió su mala dinámica gracias a un gol de Palacios en el tiempo añadido, aunque la acción quedó marcada por una evidente posición de fuera de juego que terminó desatando la indignación del filial rojiblanco.
Más allá de la polémica final, el encuentro dejó muchas dudas en el juego del Castilla. El equipo blanco sufrió durante amplios tramos del choque ante un Bilbao Athletic más intenso, más ordenado y con mayor capacidad para generar peligro. Sin embargo, el fútbol no siempre premia al que más hace y el filial madridista acabó llevándose un triunfo de enorme valor anímico.
Un inicio dominado por el Athletic
El partido arrancó con un Bilbao Athletic mucho más conectado. Los de Aranbarri golpearon pronto gracias a un disparo preciso de Ibon Sánchez, que apareció completamente libre dentro del área para adelantar a los visitantes. El tanto reflejó las dificultades defensivas de un Castilla demasiado vulnerable en la medular y con problemas para controlar el ritmo del encuentro.
Pese al dominio visitante, el filial blanco consiguió reaccionar poco a poco. Pol Fortuny fue el futbolista más inspirado en ataque y terminó encontrando el empate tras aprovechar un rechace dentro del área. El 1-1 dio algo de oxígeno a los locales, aunque las mejores ocasiones seguían cayendo del lado vasco. Incluso bajo palos, la defensa madridista tuvo que salvar varias acciones claras para evitar el segundo gol visitante.
Leiva cambió el partido
En una segunda mitad más abierta, el Castilla apostó por resistir y buscar el contragolpe. Ahí apareció la figura de Leiva, decisivo desde el banquillo. El atacante revolucionó el tramo final con desborde, pausa y personalidad, dejando incluso una jugada brillante que terminó estrellándose en el poste.
El empuje del Castilla creció en los últimos minutos y acabó encontrando premio en el descuento. Un centro de Diego Aguado terminó con el remate de Palacios para firmar el 2-1 definitivo. Sin embargo, la celebración quedó empañada por la polémica arbitral, ya que las imágenes mostraban un fuera de juego claro del atacante madridista.
Una victoria que da aire
Aunque el resultado deja alivio en el entorno blanco y supone la primera victoria de López de Lerma, el partido también evidenció aspectos preocupantes en el rendimiento colectivo del Castilla. El equipo mostró carácter para competir hasta el final, pero sufrió demasiado ante un rival que tuvo más control y ocasiones.
El triunfo permite respirar al filial madridista, aunque la polémica arbitral seguirá siendo el gran foco de debate tras una tarde intensa en el Di Stéfano.
