Jugadores del Real Madrid Castilla celebrando un gol en la victoria ante el Guadalajara en el estadio Alfredo Di Stéfano.Celebración del Castilla ante el Guadalajara en el Di Stéfano

El filial de Arbeloa reaccionó tras el descanso y cerró el año en casa con una victoria que refuerza su candidatura al play-off.

Un equipo condicionado por las bajas

El Real Madrid Castilla volvió a demostrar que sabe competir incluso en escenarios complicados. El conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa cerró el año en el Alfredo Di Stéfano con una remontada de personalidad frente al Guadalajara, un triunfo que confirma la fortaleza del filial blanco como local y su capacidad para sobreponerse a las adversidades.

Las numerosas ausencias obligaron a Arbeloa a reconstruir prácticamente el once inicial. Sin varios futbolistas importantes disponibles por lesiones y necesidades del primer equipo, el técnico apostó por un bloque menos habitual que tardó en encontrar equilibrio sobre el césped. El Guadalajara supo detectar esas dudas iniciales y planteó un encuentro incómodo, cediendo la posesión al Castilla y esperando oportunidades para correr al espacio.

El golpe visitante y la reacción antes del descanso

El conjunto alcarreño logró adelantarse gracias a Salifo, que aprovechó una buena acción de Toño Calvo para batir a Fran González dentro del área. Hasta ese momento, el Castilla había tenido acercamientos aislados, pero sin la claridad ofensiva de otras jornadas. El equipo blanco mostraba más intención que precisión, mientras Arbeloa evidenciaba su malestar desde la banda.

Sin embargo, el partido cambió justo antes del descanso. Un saque de esquina terminó en un desafortunado despeje de Toño Calvo hacia su propia portería, un empate que alivió al filial y alteró por completo el contexto emocional del encuentro.

La segunda parte cambió todo

El descanso permitió reajustes tácticos y el Castilla salió con otra energía. La entrada de Lezcano reforzó el sistema defensivo y, poco después, llegó una de las acciones decisivas del choque: la expulsión de Toño Calvo tras una entrada sobre Palacios.

Con superioridad numérica, el Castilla encontró espacios y confianza. Mesonero firmó el 2-1 con un potente disparo desde la frontal que desató la euforia en el Di Stéfano. El Guadalajara acusó el golpe y el dominio blanco fue creciendo con el paso de los minutos.

Loren Zúñiga sentencia la remontada

El tercer gol terminó de cerrar la remontada madridista. Loren Zúñiga aprovechó un error en la salida del portero Zarco para marcar a puerta vacía y asegurar una victoria que mantiene al Castilla en puestos de play-off.

Más allá del resultado, el encuentro volvió a reflejar la profundidad de plantilla y la gestión de grupo de Arbeloa. En un contexto de bajas constantes, el filial sigue respondiendo y convirtiendo el Di Stéfano en uno de los escenarios más difíciles de la categoría.

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