En un clima de tensiones tras las recientes declaraciones de Lamine Yamal, el Real Madrid se impuso frente al FC Barcelona (2-1) en un partido marcado por goles anulados y muchas emociones.
Los Merengues se vengaron de los cuatro Clásicos pasados que perdieron y están ahora líderes sacando cinco puntos de ventaja a su rival. En un partido de alta tensión, el Madrid empezó dominando y Mbappé abrió el marcador (22’) mientras un gol suyo ya había sido anulado por fuera de juego a unos minutos del arranque inicial. El Barcelona reaccionó y Fermín López empató aprovechando un error en la salida del balón de Arda Güler (38’). Antes del descanso, en una jugada polémica, Bellingham volvió a adelantar el Madrid gracias a un cabeceo de Militao. Después del descanso, la intensidad no paró; Mbappé falló un penal detenido por una parada espectacular de Szczęsny y Bellingham también vio anulado otro gol por fuera de juego. El Barça intentó empatar en los últimos minutos del partido pero el ritmo bajo y el Madrid se alzó con la victoria.
El Bernabéu volvió a conectarse con el equipo
El Santiago Bernabéu se vistió de gala y volvió a responder en una cita importante. «Llevo tu camiseta, pegada al corazón», desde que sonó el himno, el Barça ya sabía que lo de hoy no iba a ser cosa sencilla. Y a lo largo del partido, el Bernabéu quiso imponer la misma tónica, gritando y apoyando a su querido Real Madrid. Al igual que lo que ocurre durante las grandes noches de Champions, cuando el estadio hace su magia, no existe cualquier otro tipo de peligro que pueda ser más impresionante para el equipo rival. ¿Nueva metamorfosis desde la temporada pasada? Xabi lo dejó claro en rueda de prensa: «un factor fundamental de esta nueva etapa es que la gente se identifique con un equipo que conecta.»
Mbappé, el rey de los Clásicos
Ya había anotado seis goles a los azulgranas con la camiseta del PSG y hoy, en lo que fue su quinto Clásico con el Real Madrid, el francés convirtió la misma cantidad de goles. Siempre disponible para el equipo, el delantero lideró el ataque de la Casa Blanca y siempre estaba presente en los momentos decisivos. Volvió a demostrar su eficacia goleadora y además de su gol, falló un penal y le anularon dos goles por fuera de juego.
Vinicius, el fuego
Por primera vez desde hace un tiempo, Vinicius se mostró peligroso en su ala izquierda y molestó a Koundé. Desbordó varias veces como lo hacía en las temporadas pasadas y jugó con mucha técnica hasta involucrase en el segundo gol. El brasileño protagonizó uno de los momentos más tensos del encuentro montando un lio a ser cambiado. Cuando vio que Xabi Alonso le sustituía por Rodrygo en el minuto 70, el delantero se marchó al vestuario sin mirar a nadie, con gestos y palabras, antes de volver al banquillo.
Un mediocampo de 4, el nuevo éxito de Xabi
En un sistema formado por un 4-4-2, el Real Madrid mostró un rostro ofensivo. La presencia de cuatro centrocampistas permitió reforzar el juego en el mediocampo y ofrecer varios opciones al ataque. Bellingham volvió a lucir con el Real Madrid. Dominante en los duelos, el inglés realizó una gran asistencia para Mbappé y marcó el gol del 2-0. Por su parte, Camavinga brilló con su posicionamiento axial abierto hacia la derecha. El francés completó un 85% de acierto de sus pases, ganó 8 de sus 12 duelos y perdió el balón solo una vez.
Un Madrid dominador frente a un Barça con bajas
La Casa Blanca logró romper la mala racha de la temporada pasada con varios partidos importantes sin conseguir imponerse y demostró que su capacidad para estar presente en una grande cita todavía esta viva. Los de Xabi Alonso actuaron con muchas ganas de vencer y con una necesidad clara de imponerse y triunfar tras los malos resultados contra su eterno enemigo. Sin embargo, no se puede cantar victoria porque se trató de un adversario afectado por las bajas que solo contó con Fermín y Pedri, los únicos que mostraron carácter. Hay que seguir luchando frente al Valencia y al Liverpool para mostrar que la actuación de hoy no ha sido casualidad.
